Así comienza…
Categorías: Cultura
Publicado por: Plan D
Así comienza El ruido y la furia (The Sound and the Fury, 1929) de William Faulkner:
Siete de abril de 1928
A trávés de la cerca, entre los huecos de las flores ensortijadas, yo los veía dar golpes. Venían hacia donde estaba la bandera y yo los seguía desde la cerca. Luster estaba buscando entre la hierba junto al árbol de las flores. Sacaban la bandera y daban golpes. Luego volvieron a meter la bandera y se fueron al bancal y uno dio un golpe y otro dio un golpe. Después siguieron y yo fui por la cerca y se pararon y nosotros nos paramos y yo miré a través de la cerca mientras Luster buscaba entre la hierba.
“Eh, caddie”. Dio un golpe. Atravesaron el prado. Yo me agarré a la cerca y los vi marcharse.
“Fíjese”, dijo Luster. “Con treinta y tres años que tiene y mire cómo se pone. Después de haberme ido hasta el pueblo a comprarle al tarta. Deje de jimplar. Es que no me va a ayudar a buscar los veinticinco centavos para poder ir yo a la función de esta noche”.
Daban pocos golpes al otro lado del prado. Yo volví por la cerca hasta donde estaba la bandera. Ondeaba sobre la hierba resplandeciente y sobre los árboles.
“Vamos”, dijo Luster. “Ya hemos mirado por ahí. Ya no van a volver. Vamos al arroyo a buscar los veinticinco centavos antes de que los encuentren los negros”.
Era roja, ondeaba sobre el prado. Entonces se puso encima un pájaro y se balanceó. Luster tiró. La bandera ondeaba sobre la hierba resplandeciente y sobre los árboles. Me agarré a la cerca.
El ruido y la furia
William Faulkner
Alfaguara
Precio aprox.: $ 300









December 4th, 2008 at 1:40 am
Escena V del Acto V, Macbeth declara “casi ” haber olvidado el sabor del miedo y se confiesa saciado de horrores pues el espanto es ya familiar a sus pensamientos homicidas cuando escucha un grito y preguntá a Seyton qué ha sido eso:
Seyton:
La reina mi señor, ha fallecido.
Macbeth
Después debía haber muerto;
otro tiempo habría para oír esa palabra.
Mañana y mañana y mañana,
se arrastra a paso lento día a día,
hasta la última sílaba que registre el tiempo;
y todo nuestro ayer ha iluminado
necios por el camino
de la muerta polvosa. ¡Extínguete,
sí, extínguete ya, fugaz candela!
La vida es sólo una sombra que avanza,
un pobre cómico que se agita y pavonea
cuando es su hora sobre el escenario,
y luego ya no se oye.
Es la historia que narraría un idiota,
de ruido y furia llena, que nada significa.
[ Seyton:
The Queen, my lord, is dead.
Macbeth:
She should have died hereafter;
There would have been a time for such a word.
To-morrow, and to-morrow, and to-morrow,
Creeps in this petty pace from day to day
To the last syllable of recorded time;
And all our yesterdays have lighted fools
The way to dusty death. Out, out, brief candle!
Life’s but a walking shadow, a poor player
That struts and frets his hour upon the stage
And then is heard no more. It is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
Signifying nothing.]
La traducción es de Ma. Enriqueta González Padilla, responsable del Proyecto Shakespeare de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México.
La tragedia de Macbeth es el número 85 de la colección Nuestros clásicos de la UNAM