Agradecimiento
Categorías: Cinco minutos de español, Columnas
Publicado por: Plan D
por Joel Grijalva /
No existe mejor manera de agradecer una pregunta que responderla. He aquí las “gracias” a dos atentos amigos de la radio:
“A grosso modo” o “Grosso modo”
“Grosso modo” es una expresión latina equivalente a “a grandes rasgos”, “sin entrar en detalles”, etc., (Ej.: La película trata, grosso modo, de dos chicas estadounidenses que viajan a Barcelona). Debido a que normalmente se utiliza en contextos donde cabrían expresiones a las que agregamos la “a”, es común encontrar la versión “*a grosso modo” (compárese el ejemplo anterior con: La película trata, a grandes rasgos, de dos chicas que viajan a Barcelona). ¿En dónde reside el problema? Resulta que la información que nosotros agregamos al discurso por medio de las preposiciones (a, ante, bajo, con, contra, de…), el latín la agrega por medio de desinencias, es decir, modificando la terminación de la palabra (español “rosa” – latín: “rosa” / español: “de la rosa” – latín: “rosae“). Esto genera un conflicto, ¿obedecemos las reglas del español o las del latín? La sugerencia es cederle el paso al latín, si ya lo invitamos a formar parte de nuestra oración, pues dejémoslo traer su equipaje completo. Para decirlo grosso modo, si ya lo va a usar, úselo correctamente. Otra opción, que quizá reduzca la percepción de las personas de que es usted cultísimo, pero que seguramente contribuirá a que le entiendan mejor, es recurrir al español, existe una buena cantidad de frases o palabras que cumplen sin problemas la misma función (aproximadamente, de manera burda, sin detalles, etc.)
¿”Habemos”?
El verbo “haber” cuenta con personalidades mútliples. Es un auxiliar, es un verbo transitivo y es un verbo impersonal. Para responder a la pregunta de si la forma “*habemos” es correcta, trataré sólo con la tercera versión. Se conoce como verbo impersonal aquél que, normalmente, se expresa sin agregar un sujeto, los representantes típicos de esta clase son los llamados verbos meteorológicos (llover, nevar, tronar, etc.) Decimos “Anoche llovió muchas horas” y no expresamos —ni necesitamos expresar— un sujeto, resultaría, si no incorrecto, inusual (y forzando las cosas, poético), algo como “Anoche Martín llovió muchas horas”. “Haber” impersonal, por lo tanto, no expresa sujeto… ¿No?, pues no. Para comprender en qué consiste esta extravagancia usaremos otro verbo, digamos “golpear”. En la oración “José golpeó la mesa” aparecen dos participantes: “José” —el sujeto, quien golpeó— y “la mesa” —el objeto, la golpeada—. En la oración “Hay muchas moscas” aparece sólo un participante: “muchas moscas”, tal participante es el equivalente, aproximadamente, a “la mesa” del primer caso. ¿Cómo se puede afirmar tal cosa?, ¿por qué no decir que equivale a “Juan” y por lo tanto decir que es el sujeto? Una clave para saberlo es que los verbos concuerdan con los sujetos y no con los objetos. Si son varios quienes golpean, el verbo se pone en plural: “Los muchachos golpearon la mesa”. Si son muchas las mesas golpeadas, el verbo no cambia: “Juan golpeó muchas mesas”. Veamos lo que sucede con “haber”: se dice “Ayer hubo un choque” y se dice “Ayer hubo muchos choques”, decimos “Hay un problema” y “Hay muchos problemas”, al verbo no le pasa nada. ¿Y “*habemos”? Claro, el problema es que no hay sujeto y nosotros queremos incluirnos entre quienes “hay”, por lo que hemos inventado la opción “*habemos”, que mantiene el significado de “haber” pero que lo obliga a que su participante sea un sujeto —nosotros— (Ej.: “Habemos muchos involucrados”. ¿Es incorrecto?, por el momento sí. Pero es claro que los hablantes buscamos cada vez con más insistencia que “haber” deje su carácter extravagante y se comprte como un verbo hecho y derecho (con su sujeto bien puesto). Así escuchams cada vez más, cosas como: “*El mes pasado hubieron muchos accidentes”, “*Sabemos que habrán muchos participantes en las conferencias”, etc.
La palabra, querido lector, es suya.
Este texto es una versión libre de mi participación en el programa Aquí entre nos, de Mary Carmen Romo, transmitido en Radio BI (11/02/09)








