El trique ese… sí, la ancheta
Categorías: Cinco minutos de español, Columnas
Publicado por: Plan D
por Joel Grijalva /
Casi todo tiene nombre. Sin embargo todavía existen objetos que no han sido bautizados y además es casi imposible que una persona sepa cómo se llaman todas las cosas a las que necesita referirse. Por fortuna, contamos con algunas palabras que nos sirven para hablar de lo innombrable (innombrado, más bien) y de aquello cuyo nombre desconocemos.
La escena es cotidiana. Necesitas que te pasen el… Mmm, no recuerdas su nombre. Lo necesitas, y es que es un… El…, no, no, la… Uf, ya, te hace falta, estás a punto de terminar un trabajo importante y sólo requieres eso. Bien, luego te acordarás, por lo pronto: “Pásame el trique” o “A ver, dame el deste” o “¿Nadie ha visto mi chunche?, sí, el que sirve para… mi chunche ese, el que traía hace rato” o “A quién encuentre mi ése le disparo unas gorditas”, etc.
Cada una de estas palabras tiene una historia diferente. Cada una llegó a funcionar como comodín por rutas distintas. En esta ocasión me gustaría comentar una que, lo acepto, me era desconocida hasta hace unos días. Una radioescucha me comentaba que en su familia era común decir cosas como “Qué buena ancheta“, “Pásame la ancheta“, etc. Bien, pues parece que “ancheta” no es tan extraña como yo imaginé. Muchas personas la conocen y la usan. Una ancheta es una porción pequeña de mercancías, una bicoca, algo sin importancia. Actualmente, por lo menos en algunos lugares de México, funciona para referirnos a algún objeto sin mencionar su nombre (incluso entre algunas familias ha adquirido un valor muy específico, la ancheta es la nariz).
Si lo tachan de desmemoriado porque siempre pide triques, destos y chunches; ahora puede ser un desmemoriado de amplio vocabulario.
La ancheta, querido lector, es suya.
Este texto es una versión libre de mi participación en el programa Aquí entre nos, de Mary Carmen Romo, transmitido en Radio BI (01/04/09)






May 23rd, 2009 at 9:04 pm
y el innombrable??