Celebrar leyendo
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Publicado por: Plan D
por Paloma Mora /
Mañana inicia la cuenta hacia el centenario de la Revolución Mexicana, mañana será nuevamente el día en que recordamos al grupo de valientes héroes que se lanzaron a luchar contra del gran dictador, es la fecha para celebrar el inicio de una nación más justa, con mayor identidad cultural y más democrática. Por lo menos esa es la idea con la que debemos tener al terminar la educación primaria. Afortunadamente las cosas siempre son más complejas, siempre hay mucho que decir sobre los personajes de la revolución, sobre las acciones de “los buenos y los malos”. Los libros de historia son de gran ayuda para tener referencia de fechas, lugares y acciones importantes; pero considero que la literatura nos permite adentrarnos de una forma más natural e interesada al mundo revolucionario, a las motivaciones, los espacios y el ambiente social.
Los autores de la llamada novela de la revolución estaban muy influídos por la narrativa francesa, llena de descripciones y estampas críticas de la sociedad. Gracias a ello podemos leer desde diversas perspectivas hechos reales y ficticios de este fragmento de la historia nacional. Por ello le invito a acudir a su librería más cercana y compre alguno de los siguientes títulos que según mi criterio son los indispensables de la novela de la revolución.
- Tomochic (1893) Heriberto Frías. Se aleja cronológicamente y estilísticamente del conjunto de la novela de la revolución pero es fundamental para la comprensión de las injusticias cometidas por el gobierno porfirista hacia los pueblos indígenas y campesinos. En un relato completamente conmovedor la historia de los habitantes de Tomochic , un pueblo de la sierra de Chihuaha, su forma de vida, el entorno religioso sometido a los caprichos de un hombre que se adueña de todo. Antes Tomochic había resistido ante el ataque del ejército federal, pero ahora los militares se acercan cada vez más.
- Los de abajo (1915) Mariano Azuela. Autor reconocido como el iniciador de la novela de la revolución (Andrés Pérez, maderista, 1911), también fue simpatizante y combatiente revolucionario, por lo cual su visión de los hechos es muy personal y llena de reflexión. En esta obra se narra el nacimiento y auge de un campesino, Demetrio Macías, que al sufrir el ataque de los militares decide luchar en contra de él, sin embargo en el camino el poder también lo cegará para alejarlo de sus ideales.
- La sombra del caudillo (1929) Martín Luis Guzmán. En esta novela se narran hechos históricos reales con personajes totalmente cercanos a las características físicas y morales de los revolucionarios. Es una crítica directa al caudillo revolucionario que ahora en el poder disfruta de las riquezas y de la manipulación que puede ejercer sobre otros.
- Se llevaron el cañón para Bachimba (1941) Rafael. F. Muñoz. El personaje principal, Álvaro Abasolo, es un joven que de manera inocente y apasionada decide irse a luchar con las tropas revolucionarias. Poco a poco se da cuenta que la revolución no es lo que imaginó, y por el contrario se encuentra con la anarquía, el desorden y la falta de objetivos militares y políticos, hasta terminar en la decepción.
- Al filo del Agua (1947) Agustín Yáñez. Esta novela, escrita en el exilio, sería de las últimas con las características de la novela revolucionaria, y está más centrada en la vida de los habitantes de un pueblo del bajío (reconocida como Yahualica por algunos críticos) que en los hechos históricos, los cuales sirven como referencia de las acciones de los personajes. A base de descripciones intensas, Yañez va plasmando la vida de encierro en un pueblo que vive bajo la mirada del cura, el lider político y la moral de las familias “decentes”, esa vida transcurre llena de abulia e infelicidad hasta que aparecen los revolucionarios, ¿podrá este hecho cambiar la situación de los personajes?





