por Elmer Homero /
El color arco iris que se le ha impuesto al Oscar tiene raíces profundas. Por una parte, el gremio artístico que desde su origen ha contado con innumerables homosexuales entre sus filas, ha luchado denodadamente porque la identidad sexual sea vista como normal. Sin embargo, ha permitido que se hayan filmado una enorme cantidad de cintas donde los gay y las lesbianas son objeto de parodias, personajes patéticos o, en el mejor de los casos, comedias tan hilarantes como irrelevantes, como Los Chicos de la Banda, La Jaula de las Locas y Víctor Victoria. Por cierto, ésta última cinta, filmada en 1982, trata sobre una cantante, Julie Andrews, quien se tiene que vestir de hombre para poder conseguir trabajo. Su enamorado, James Garner, nunca se da cuenta cuando la ve actuar como hombre. Además, el amigo de Julie, Robert Preston, es un travesti que canta y baila caracterizado como dama. El filme fue candidato a ocho Oscares de los cuales ganó solamente uno, por la mejor banda sonora, compuesta por Henry Mancini. Estuvo nominada a mejor actor, mejor actriz y otros. Con todo y eso no fue original, ya se había filmado la primera versión en Alemania ...