por Juan Carlos González /
Con más de 200 películas en su haber, los hermanos Almada han hecho una sólida carrera, a pesar de muchos. Vergüenza para la mayoría de las “buenas conciencias” en México, las películas de los Almada han sido de las más taquilleras, especialmente en las décadas de los 70 y los 80. Productores, escritores, directores, actores, Fernando y Mario han sido fieles a su credo y a su público: violencia, narcotráfico y venganza justiciera, su tema favorito.
Las historias urbanas del vengador anónimo, a lo Charles Bronson, que pone a todos en su lugar y reestablece así el balance de las cosas, son las más frecuentes, pero también hay por ahí melodramas, westerns, de rancheros, entre otros, entre muchos otros temas. Los Almada han sido también chivo expiatorio, pues para muchos cineastas “serios” (con pretensiones, pues) ellos fueron la razón de la caída de la calidad en la industria cinematográfica mexicana.
La lista de personas con las que han trabajado es larga y por demás variopinta, igual han colaborado con Ripstein (por la que Mario fue nominado a un Ariel por su actuación) que con La Tigresa, Vicente Fernández, Los Tigres del Norte o Felipe Cazals. Argumentos absurdos, diálogos ...